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Camino de la Iglesia Verdadera

26. Cuando Está Tentado A Demorar

Camino de la Iglesia Verdadera: orientación para almas hispanohablantes que buscan la verdad sin perder la paz.

La demora puede parecer prudencia. El alma dice: "Actuaré cuando entienda todo. Cuando todos estén de acuerdo. Cuando no tenga miedo. Cuando encuentre una explicación perfecta. Cuando sea más fácil."

Algunas esperas son prudentes. No se debe actuar con fiebre, acusar sin base, abandonar deberes o hablar en ira. Pero otra demora no es prudencia. Es miedo con ropa respetable.

Nadie actúa así en la vida ordinaria. Un hombre no necesita estudiar toda la medicina para dejar de beber veneno. Un viajero no necesita conocer todo el mapa para alejarse de un puente que cae.

Así también, quizá no sabe todo sobre la crisis. Pero si ya sabe que el culto falso es peligroso, que la contradicción no puede venir de la Iglesia, y que la verdad no se mezcla con error, entonces ya ve algunos deberes.

Más estudio puede ser necesario. Pero el estudio no debe volverse escondite.

Primero el alma dice: "No estoy lista." Luego dice: "Quizá no importa tanto." Después dice: "¿Por qué son tan severos?" Finalmente puede defender el peligro que antes temía.

La luz resistida cambia el alma. No queda neutral. El corazón se endurece cuando recibe suficiente luz para obedecer y no obedece.

La demora se vuelve presunción cuando el alma dice, con palabras o con obras: "Dios esperará mientras yo conservo mi comodidad." Nadie tiene derecho a tratar la gracia como algo garantizado para mañana. La luz recibida hoy trae deber hoy.

Esto importa especialmente cuando se trata de falso culto, pecado mortal, sacramentos inválidos o una estructura fuera de la Iglesia Católica. No se debe permanecer en peligro espiritual para evitar incomodidad, conversación difícil, pérdida social o cansancio de estudiar.

La misericordia de Dios es real, pero no es permiso para retrasar la obediencia. Quien usa la misericordia para demorar se pone en peligro.

Puede rezar. Puede dejar de defender lo falso. Puede enseñar a sus hijos una verdad sencilla. Puede guardar modestia. Puede ordenar el domingo. Puede dejar una ocasión de pecado. Puede escribir una pregunta y buscar respuesta en orden.

No todo está resuelto hoy. Pero alguna obediencia sí es posible hoy.

Prudencia dice: "Habla con calma, en el momento debido, con una verdad clara." Cobardía dice: "Nunca hables, porque habrá tensión."

Prudencia dice: "Estudia esta cuestión con cuidado." Cobardía dice: "Como no sé todo, actuaré como si nada estuviera mal."

Prudencia sirve a la obediencia. Cobardía la retrasa.

Si una espera lo vuelve más obediente, más claro, más orante y más dispuesto a actuar, puede ser prudencia. Si lo vuelve más cómodo con el peligro, más defensivo, más tibio y más dispuesto a llamar severidad a la verdad, es cobardía disfrazada.

Lea también When You Are Tempted To Delay, Why Delay Becomes Danger, y Mercy Is Not Permission to Delay.