Camino de la Iglesia Verdadera
49. Cómo Buscar Ayuda Sin Entregar La Conciencia
A gate in the exiled city.
El alma no debe caminar como si no necesitara ayuda. Dios nos hizo para aprender, preguntar, recibir consejo y ser corregidos. Pero buscar ayuda no significa entregar la conciencia a la primera persona que habla con seguridad.
En tiempos de crisis, muchos hablan con autoridad. No todos tienen autoridad. Muchos parecen expertos. No todos tienen prudencia. Muchos conocen datos. No todos aman las almas.
Busque ayuda de quien:
- Ama la doctrina íntegra.
- Habla con reverencia de los sacramentos.
- Distingue validez, licitud, jurisdicción y misión.
- No excusa la falsa iglesia.
- No hace de su grupo la regla de fe.
- Responde con caridad y precisión.
- Vive con frutos de oración y modestia.
La persona que sólo sabe atacar puede no ser buen guía. La persona que nunca quiere nombrar el error tampoco lo es.
No diga: "Este sacerdote piensa por mí." No diga: "Este autor decidió por mí." No diga: "Mi grupo ya resolvió todo." La conciencia debe ser formada por la verdad católica, no absorbida por una personalidad.
Recibir consejo es humilde. Abdicar el juicio moral es peligroso.
Pregunte cosas concretas:
- ¿Qué enseña la Iglesia sobre esta materia?
- ¿Qué prueba hay de órdenes válidas?
- ¿De dónde vendría la jurisdicción?
- ¿Hay unión pública con la falsa iglesia?
- ¿Qué deber tengo hoy?
Las preguntas vagas producen respuestas vagas. Las preguntas concretas obligan a claridad.
Después de recibir consejo, rece. Compare con la doctrina. No busque sólo la respuesta que le permite quedarse cómodo. Tampoco cambie por presión. La conciencia debe obedecer a Dios.
La ayuda verdadera no esclaviza. Ordena el alma hacia la verdad.