Camino de la Iglesia Verdadera
3. Cuando Teme Dejar El Novus Ordo
A gate in the exiled city.
Muchos ven que algo está mal en el , pero tienen miedo. Temen dividir la familia. Temen parecer desobedientes. Temen perder la rutina. Temen quedarse solos. Temen equivocarse. Temen que no quede un camino seguro.
Ese miedo debe ser tratado con paciencia. No se debe despreciar al alma que tiembla. Pero el miedo no puede ser la regla de la fe. Si el culto es falso, no se vuelve seguro porque sea familiar. Si una autoridad manda contradicción, no se vuelve católica porque use palabras religiosas. Si los sacramentos son gravemente dudosos o inválidos, el sentimiento no puede suplir la gracia.
Una cosa puede haber estado presente en la vida de una familia durante años y seguir siendo peligrosa. La costumbre da sensación de seguridad, pero no crea verdad.
Algunas almas dicen: "Mis padres fueron allí. Mis hijos recibieron ceremonias allí. Conozco al sacerdote. La gente parece buena." Estas cosas pueden tocar el corazón, pero no responden a la pregunta principal: ¿es este culto verdadero, católico, seguro y unido a la Iglesia verdadera?
La fidelidad a Cristo puede exigir separarse de lo conocido. No por orgullo, ni por desprecio de personas, sino por amor a Dios y a las almas.
La obediencia católica es una virtud. Pero no toda exigencia de obediencia es católica. La autoridad viene de Dios y debe servir la verdad de Dios. Cuando se exige obediencia para aceptar contradicción, culto falso o error doctrinal, la obediencia ha sido falsificada.
Un hijo no honra a su padre obedeciendo una orden contra Dios. Un fiel no honra a la Iglesia aceptando lo que contradice la fe de la Iglesia. La obediencia no puede servir a la mentira.
Esto debe decirse con cuidado. El alma no debe volverse rebelde, orgullosa o privada en su juicio. Pero tampoco debe llamar obediencia a permanecer donde Dios es ofendido.
La crisis se vuelve concreta ante el altar. No basta preguntar si la ceremonia emociona, si parece reverente, si usa palabras familiares o si la comunidad es amable. Hay que preguntar si el culto pertenece a la Iglesia verdadera, si el sacerdote tiene órdenes válidas, si el ministerio es lícito, y si se ofrece en comunión con la verdad católica.
El culto falso no es neutral. Forma el alma. Enseña al cuerpo dónde arrodillarse, qué aceptar, qué callar y qué llamar santo. Por eso el alma debe ser sobria.
Dejar el no debe hacerse con teatralidad. No hace falta gritar, humillar a familiares o hablar como si todos pudieran entender en una conversación lo que a usted le tomó tiempo ver.
Rece. Estudie. Hable cuando sea su deber. No mienta. No finja que todo está bien. Pero guarde la caridad, el orden y la paciencia.
Si tiene hijos, actúe con mayor claridad. Los hijos no deben ser formados en culto falso por miedo a incomodar a los adultos. La casa debe ser guardada bajo Cristo.
Lea For Those Afraid To Leave The Novus Ordo y How To Leave False Worship Without Panic. Si ya salió del pero está confundido por grupos tradicionalistas, continúe con Cuando Hay Confusión Sobre Grupos Tradicionalistas.