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Camino de la Iglesia Verdadera

20. Modestia, Domingo Y Orden De Vida

A gate in the exiled city.

La vida católica debe tomar forma visible. No basta tener conclusiones correctas sobre la crisis si el cuerpo, la casa, el tiempo, el vestido, el habla y el domingo permanecen gobernados por el mundo.

La gracia ordena al hombre entero. Cristo debe reinar no sólo en opiniones, sino en costumbres.

La modestia no es vergüenza del cuerpo. Es reverencia por el orden de Dios. El cuerpo no es juguete de vanidad, seducción o confusión. Pertenece a Dios.

Las mujeres deben vestir de modo que manifieste castidad, dignidad y distinción femenina. Vestidos y faldas son una expresión apropiada de esa distinción. Los hombres no deben vestirse como mujeres, ni las mujeres como hombres. Dios creó hombre y mujer, y esa diferencia debe honrarse.

La modestia empieza en el corazón, pero debe llegar al exterior. Un corazón que ama la pureza no quiere hacer del cuerpo ocasión de caída, confusión o vanidad.

La modestia también exige guardar los ojos y la imaginación. Pantallas, imágenes, entretenimiento, redes y conversaciones pueden deformar el alma rápidamente.

No negocie con lo impuro. No lo llame descanso. No lo justifique porque todos lo ven. Lo que alimenta la impureza destruye oración, fortaleza, matrimonio, paternidad y vocación.

El alma debe aprender a apagar, retirarse, confesar interiormente la debilidad y pedir gracia.

El domingo pertenece a Dios. La Misa verdadera está en el centro cuando es accesible lícitamente, pero la santificación del día no se agota en asistir a Misa. Debe haber oración, descanso santo, lectura, familia ordenada, obras de misericordia y rechazo de trabajos serviles innecesarios.

Cuando no hay acceso a Misa verdadera, el domingo sigue siendo domingo. No se llena con culto falso ni con mundanidad. Se guarda con lo que el alma puede ofrecer fielmente.

Preparar el sábado ayuda. Ropa, comida, gasolina para el viaje, horarios, silencio y descanso pueden servir al domingo. La improvisación constante suele revelar falta de reverencia.

Una regla de vida no es cárcel. Es ayuda para que el alma no sea gobernada por impulsos. Debe incluir oración de mañana y noche, lectura, deberes de estado, trabajo honesto, descanso, domingo, modestia, examen de conciencia y obras de caridad.

Empiece pequeño. Mejor una regla sencilla cumplida que una regla grande abandonada.

El hogar católico debe mostrar que Cristo reina. Imágenes sagradas, oración, limpieza razonable, modestia, silencio en su lugar, conversación sana, corrección y ternura deben formar una atmósfera de verdad.

Lea también What Is Modesty?, What Is The Lord's Day?, What Is A Rule Of Life?, y How Should A Catholic Keep The Home?.