Camino de la Iglesia Verdadera
14. Sacramentos Verdaderos Y Prudencia En Exilio
A gate in the exiled city.
Los sacramentos son instrumentos de Cristo, no ceremonias humanas vacías. Por ellos Dios da gracia según el orden que Él estableció. Por eso el alma debe amar los sacramentos verdaderos y, al mismo tiempo, rechazar la ilusión cuando hay falsedad, invalidez o ministerio ilícito.
La prudencia en exilio no es frialdad. Es reverencia. Precisamente porque los sacramentos son santos, no se debe tratarlos con ligereza.
Un sacramento es signo sensible instituido por Cristo para dar gracia. No es sólo símbolo de una intención comunitaria. No depende de la emoción de quien lo recibe. Pertenece al orden objetivo que Cristo confió a Su Iglesia.
Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Extremaunción, Orden Sagrado y Matrimonio no son invenciones privadas. Tienen materia, forma, ministro, intención y orden eclesial.
Cuando alguno de estos elementos se daña gravemente, el alma debe detenerse.
Es importante distinguir validez y licitud. Algo válido puede realizarse realmente como sacramento. Algo lícito se realiza según el derecho y misión de la Iglesia.
No basta preguntar: "¿Ocurrió algo ?" También hay que preguntar si ese ministerio pertenece al orden de la Iglesia verdadera. Cristo no fundó una vida privada, separada de la autoridad, la misión y la comunión católica.
La crisis obliga a hacer preguntas difíciles, pero no autoriza improvisación. La necesidad no convierte al alma en juez soberano de todo sacramento.
Cuando hay duda grave sobre órdenes, jurisdicción, forma, intención o unión con una falsa autoridad, no se debe fingir certeza por hambre espiritual. El hambre de sacramentos verdaderos es buena. Pero el hambre no convierte lo dudoso en seguro.
El alma debe buscar consejo prudente, estudiar con orden, evitar culto falso, hacer actos de contrición, rezar, vivir católicamente y esperar en Dios.
Dios no abandona al alma que no puede acceder fácilmente a los sacramentos verdaderos por circunstancias que no eligió. Pero el alma sí se daña si llama verdadero a lo falso para aliviar su temor.
Algunas situaciones requieren especial atención. El Bautismo de niños debe buscarse con seriedad, porque el Bautismo es necesario y no debe retrasarse por negligencia. El Matrimonio también debe tratarse con reverencia, pues no es simple compañía natural, sino estado ordenado por Dios.
Cuando las circunstancias son difíciles, no improvise. Busque la doctrina, consejo prudente y medios seguros. No deje que la presión familiar o social gobierne lo que pertenece a Dios.
La esperanza católica no dice: "Todo da igual." Dice: "Dios es fiel, por tanto debo ser fiel." La presunción usa la misericordia para justificar descuido. La esperanza usa la misericordia para perseverar en la verdad.
Lea también What Are The Sacraments?, What Is Holy Orders?, Sacramental Fidelity Under Pressure, y For Priests Called to Fidelity.